Tu viaje · preparado por CataCatorce días entre templos, trenes bala y comida inolvidable. Lo armé para que solo te dejes llevar.
Se viene algo grande: Tokio, Kioto y Osaka en otoño, cuando los arces se tiñen de rojo y el aire ya pide un ramen caliente. Salimos de Buenos Aires y, entre santuarios escondidos, un onsen frente al Fuji y la mejor comida callejera del mundo, vas a volver con la cabeza llena de Japón. Armé cada día con cariño. Lo único que te toca es disfrutarlo.
Lo recorrés a tu ritmo. Cada día tiene un plan y un secreto que no vas a encontrar en una guía.
Llegada a Narita/Haneda, traslado al hotel y primera caminata suave por Shinjuku. Cena liviana de ramen para entrar en clima sin agotarte por el jet lag.
Templo Senso-ji temprano, callecita Nakamise, y a la tarde el barrio de Akihabara. Cierre con la vista desde el Tokyo Skytree.
El cruce de Shibuya, las tiendas de Harajuku, el parque Yoyogi y el santuario Meiji entre árboles. A la noche, entradas para teamLab Planets.
Desayuno de sushi fresquísimo cerca del mercado, paseo elegante por Ginza y la tarde en el tranquilo jardín Hamarikyu con té matcha.
Día flexible: barrios como Shimokitazawa o Yanaka, o una escapada de tren a Kamakura para ver el Gran Buda y el mar.
Tren a Hakone, teleférico sobre el valle volcánico de Owakudani, lago Ashi en barco, y noche en un ryokan tradicional con cena kaiseki y onsen privado.
Tren bala desde Odawara, check-in y tarde por Higashiyama: las cuestas de Ninenzaka, el templo Kiyomizu-dera y un atardecer entre faroles.
Los mil toriis rojos de Fushimi Inari por la mañana, y a la tarde el bosque de bambú de Arashiyama y el templo dorado Kinkaku-ji.
La "cocina de Kioto" en el mercado Nishiki, templos del centro, y al caer la noche el barrio de Gion y la callecita Pontocho a la vera del río.
Excursión de día a Nara: el templo Todai-ji con su Buda colosal y el parque donde los ciervos se pasean libres y hacen reverencias.
Tren corto desde Kioto, el imponente castillo de Osaka rodeado de jardines, y a la noche las luces de neón y la comida callejera de Dotonbori.
Elegís: un día de adrenalina en Universal Studios Japan, el famoso wagyu de Kobe a 30 minutos, o el castillo blanco de Himeji, el más bello de Japón.
Mañana tranquila de compras (Shinsaibashi), tus últimos caprichos en los konbini, y una cena especial para cerrar el viaje a lo grande.
Shinkansen de regreso a Tokio y vuelo a casa, con la valija llena de regalos y la cabeza llena de Japón.
Bien ubicadas (cerca del tren), del estilo que pediste, con su punto fuerte. Precios por noche, a confirmar disponibilidad.
En pleno Shinjuku, sobre las luces de Kabukicho. Habitaciones impecables y a 3 minutos de la estación: salís y ya estás en todo.
Un clásico elegante dentro de la estación de Tokio. Si querés darte un gusto una noche, este es el lugar: servicio y desayuno memorables.
Estética japonesa moderna a pasos de Gion. Perfecto para volver caminando después de los faroles de Higashiyama.
Una noche de ryokan en Kioto: tatami, yukata y una cena kaiseki que es un espectáculo. La experiencia más japonesa del viaje.
Buenos Aires ⇆ Tokio, ida y vuelta por persona. Precios de referencia, a confirmar al reservar.
Madrugá una sola vez en cada ciudad. Los lugares icónicos a las 7 de la mañana son otra cosa: vacíos, callados y con la mejor luz.
Buscá restaurantes en pisos altos o subsuelos, no en la planta baja. Los mejores y más baratos casi nunca están a la calle.
Usá el servicio takkyubin para mandar la valija grande de hotel a hotel. Viajás liviano en el tren y tu equipaje te espera en destino.
En los trenes no se habla por teléfono y se hace silencio. Respetarlo te hace sentir parte, no turista.
Comprá las entradas de teamLab, Ghibli y Universal apenas tengas fechas. Son lo único que de verdad se agota.
Aprendé tres palabras: arigatō (gracias), sumimasen (disculpá/permiso) y oishii (qué rico). Abren todas las puertas.
"Armé este viaje imaginándote allá: perdiéndote entre toriis, riéndote en Dotonbori, mirando el Fuji desde el onsen. Ahora es tuyo. Que lo disfrutes un montón."